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EN
ESPERA DEL SEGUNDO 'BOOM'PETROLERO
Por Luis Tapia
La construcción del oleoducto de crudos pesados (OCP) iniciada
hace quince meses parecía ser la solución al principal problema
del sector petrolero –la limitada capacidad de transporte–
y la tabla de salvación de la economía ecuatoriana. El nuevo
oleoducto incentivaría a Petroecuador y a las compañías privadas
a duplicar su producción, aumentando significativamente los
ingresos fiscales; también se alentaría la inversión adicional
necesaria para el desarrollo de los campos petrolíferos. Sin
embargo, hoy parece que ese promisorio horizonte se ha desvanecido.
¿Qué ha pasado?, ¿qué cambió el panorama? Gestión
analiza la situación actual y las perspectivas del
sector, tratando de aclarar éstas y otras interrogantes.
Este artículo enfoca además el problema de la devolución
en efectivo del Impuesto al Valor Agregado pagado por los
exportadores en sus procesos de producción, según preveé la
Ley de Régimen Tributario desde 1999.
Incluye
también entrevistas a tres actores del sector que evalúan
la gestión petrolera del Gobierno. René Bucaram, presidente
del Foro Petrolero, Gustavo Gutiérrez, presidente ejecutivo
de Petroecuador y Boris Abad, gerente general de Amazonas
Petroleum & Environmental Corporation y presidente ejecutivo
de Pacifpetrol S.A.
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