País 

PETRÓLEO Y NATURALEZA ¿DOS REALIDADES OPUESTAS?

Por Luis Tapia

Este artículo examina minuciosamente las consecuencias del grave derrame de crudo producido el 8 de abril pasado por una rotura inexcusable en el Oleoducto Transecuatoriano Sote, que afectó a una amplia zona aledaña a la laguna de Papallacta y a ésta misma, zona de transición entre las reservas ecológicas Cayamba-Coca y Antisana.

            Fueron afectados directamente 4.550 metros de los cursos de los ríos Sucus y Cachilarga y casi 30 hectáreas de la laguna mencionada, provocando daños que se prolongarán en el largo plazo. De esta forma quedaron contaminadas las principales captaciones de agua del sistema Papallacta que surte al Distrito Metropolitano de Quito.

            En un recuadro, se hacen importantes comentarios sobre el polémico oleoducto de crudos pesados (OCP) por parte de Robert Goodland ex jefe del departamento ambiental del Banco Mundial y de otros analistas.


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