Empresarial 

UNA MANO A LA INICIATIVA EMPRESARIAL

Por María de la Paz Vela

Aterrizar los buenos deseos en obras tangibles es un ejercicio tan complejo como importante para generar empleo y combatir la pobreza, para plasmar en concreto los Objetivos del Milenio planteados por Naciones Unidas, que en medio de una crisis social pueden parecer utópicos y ampulosos. Ecuador es el país escogido como eje del proyecto piloto de Agencias de Desarrollo Empresarial (ADE). Si esta experiencia resulta exitosa, muchos pobres podrán construir su proyecto productivo y, en torno a él, su proyecto de vida para recuperar la fe en el futuro. Hay un amplio margen para que las empresas participen “apadrinando” el proceso, como voluntarias corporativas.

En el país, muchísimas oportunidades de formalizar las iniciativas empresariales y darles opción de crecer, se han frustrado a causa del tiempo, el costo, los trámites y la lejanía de las tres ciudades más grandes del país. En suma, dos son los problemas de mayor peso: 1) los largos procesos administrativos; y 2) la imposibilidad de acceder a recursos financieros. Por ello es que hoy el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) junto con el Programa de Voluntarios de la Naciones Unidas, está dando un importante apoyo al sector empresarial y microempresarial a fin de lograr la simplificación de la tramitología para la creación de empresas, así como para facilitar el acceso a mercados regionales. Esta acción se realiza a través de las Agencias de Desarrollo Empresarial (ADE), empresas de servicios sin fines de lucro.

El artículo aborda múltiples temas que se relacionan con este programa internacional, dándose relevancia al problema del acceso al crédito.
Se hace referencia a los primeros pasos dados en ocho provincias y ciudades: Loja, Sucumbíos, Macas, Machala, Esmeraldas, Tulcán, Tena e Ibarra.


Suscribase en línea a Gestión 

 

 

 

Dinediciones