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EL PETRÓLEO, PERVERSO INCENTIVO PARA NO CAMBIAR
Por Jaime Carrera
Si en los próximos cuatro años no se realizan profundas reformas económicas y fiscales, la pobreza podría acentuarse y hasta producirse nuevos episodios de ingobernabilidad. Pero el gran problema es que no hay incentivos para hacer esas reformas, pues la relativa abundancia de recursos del petróleo puede provocar la inmovilidad, es decir, puede hacer que el Ecuador se quede satisfecho, con los brazos cruzados, mientras se perpetúen en el país las distorsiones fiscales y las desigualdades sociales. Si no se cambia en profundidad, los recursos públicos continuarán distribuyéndose de una manera ineficiente e ineficaz, lo que, a su vez, producirá un pobre crecimiento de la economía.
Este artículo plantea un posible escenario del Presupuesto para los siguientes años, mientras en la próxima edición se propondrá un escenario alternativo, como irreverente invitación a mirar el largo plazo y concretar en cifras las finalidades de crecimiento con equidad y reducción de la pobreza.
Ciertamente, los avances económicos y sociales han sido pobres en el país, pese al flujo adicional de ingresos petroleros, con la perspectiva probable de tener 4 años más de lo mismo y de idéntica postergación de los gastos de capital y del gasto social. En cuanto al financiamiento del Presupuesto, se señala que la incertidumbre continuará afectando la ejecución del gasto social y de capital presupuestados, y se habla de la necesidad de cerrar la brecha financiera, que tiende a superar los requerimientos de financiamiento.
En este análisis se presentan 7 cuadros de importancia en torno a los temas conectados con el Presupuesto del Gobierno Central.
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