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LAS PROPUESTAS DE CORREA PUEDEN FUNCIONAR, PERO…
Por Varios autores
Hasta el último día antes de posesionarse del cargo de Presidente de la República, Rafael Correa es un personaje pletórico de triunfalismo. Desde la tarde del 15 de enero, sentado ya en su despacho de Carondelet, todo el peso del poder está sobre sus hombros, y la realidad fáctica sustituirá el voluntarismo y los sueños.
Este Tema Central enfoca tres capítulos de sus promesas de campaña, a las que se juzga con la mayor objetividad y buena voluntad. Y los tres editores de Gestión que han tenido a cargo esta tarea concluyen que esas propuestas son viables pero siempre que no se las imponga por la fuerza sino que se busquen mecanismos de mercado para viabilizarlas.
Ese es el desafío de Correa: hacer un gobierno con reformas sociales profundas pero no al estilo del socialismo del siglo XIX, en que todavía creen algunos de sus seguidores, sino como un mandatario del siglo XXI, que emplea consensos, lidera las transformaciones en democracia y mueve los mecanismos más idóneos para lograr que la economía funcione bien, aunque distinto, es decir creando menos pobres y distribuyendo mejor la riqueza, a base de incentivos y de resortes que tiene el mercado. Eso lo puede hacer con la deuda, y con el sistema financiero. En cuanto a la política social, tiene que pensar en programas sólidos de mediano plazo y no en el mero asistencialismo de mantener los subsidios, muchos de los cuales favorecen más a los sectores medios y altos que a los más pobres. Un apasionante tema.
Este tema incluye tres artículos: “¿Asistencia o asistencialismo?”, por Julio Oleas; “Banca: entre regulaciones y mercado”, por Vanessa Brito; y “Y con la deuda… ¿un plan de mercado o de fuerza?”.
Subsidios
En el primer artículo se empieza señalando: “Según se ha anunciado, en 2007 se mantendrán los subsidios, lo que tendrá un pesado costo fiscal, prácticamente imposible de estimar con la información disponible. Sin embargo, se puede adelantar que a los $ 2.147 millones que habrían costado en 2006 se deberán adicionar $ 197 millones del Bono de Desarrollo Humano y lo necesario para apalancar unos $ 59 millones para extender el Bono de Vivienda. Pero también habría que restar lo que se ahorre por controlar el contrabando del gas y por la diferencia de costos que se espera alcanzar con la ayuda de Venezuela para la provisión de otros derivados del petróleo. La reducción a la mitad la tarifa eléctrica de los consumidores urbanos de menos de 100 kilovatios hora/ mes se financiaría con un incremento de las tarifas de los consumidores residenciales más pudientes. Por ahora, redistribución y asistencialismo, cuando lo que se necesita son políticas sociales de largo plazo”.
Se destaca que controlar el contrabando de gas y profundizar el subsidio cruzado en el consumo eléctrico son propósitos loables, pero no tocan el problema de fondo.
Banca
Respecto al segundo artículo, sobre la banca, se inicia indicando que: “Al igual que varios sectores clave de la economía, la banca también ha sido objeto de múltiples anuncios por parte del nuevo régimen, que incluyen básicamente medidas antimercado para controlarla, así como directa injerencia estatal en el sector. Aquí se analizan los seis anuncios principales que han hecho Rafael Correa y sus colaboradores.
Si bien el objetivo del nuevo gobierno de que exista mayor financiamiento a menor costo es deseable, este debería ser producto de procesos económicos viables antes que de decretos con tinte político. La experiencia muestra que incrementar la intervención del Estado en el sector financiero nunca ha sido la mejor vía.
El anuncio de un impuesto a la “Especulación financiera”, sin mayores precisiones, es uno de los que más preocupación ha causado.
Deuda
El tercer artículo sobre la deuda contiene un análisis completo del tema; empieza indicando: “La vida antes que la deuda” fue un importante eslogan de la campaña de Correa, frase que pertenece a la organización Jubileo 2000, de la cual el designado ministro de economía Ricardo Patiño es uno de sus miembros más notorios.
El análisis concluye con un extenso cuadro: “Propuestas y lineamientos del nuevo Gobierno”, que contiene las principales reformas y líneas de acción que anuncia el nuevo régimen, respecto de política monetaria (se mantendrá la dolarización); política exterior (relaciones internacionales, comercio exterior); política agrícola; política petrolera; política fiscal (impuestos, subsidios) y políticas sociales (trabajo, seguridad social, educación, salud, vivienda).
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