Nos contaron que ... 

Un embajador demasiado eufórico

La otra escena fue con el Embajador de un país vecino que invitó a cenar al Presidente Este aceptó la invitación y llegó a la residencia acompañado del Secretario General de la Administración, Marcelo Santos. Hubo otros ministros presentes. La primera cosa extraña fue que el Embajador no recibió en la puerta al Presidente y se tardó unos minutos en bajar. Cuando se aproximó se vio al diplomático arreglándose con las manos el cabello, que lo tenía húmedo, como si acabara de salir del cuarto de baño. A los pocos minutos era evidente para todos los presentes que el Embajador tenía unas copas demás. Bromas pesadas, euforia excesiva, en fin: estaba más impertinente que de costumbre. Pero el colmo vino cuando, ya en la mesa, en un giro de la conversación dijo "Presidente, lo que usted necesita es alguien como mi agregado naval. Es el oficial que nos acompaña, ese que está allí. Él es de inteligencia, y él sabe todo, absolutamente todo sobre el Ecuador. Si quiere se lo cedo..." Un silencio sepulcral cayó sobre la mesa, y a partir de ese momento lo único que querían Noboa y sus ministros es que la cena terminase lo más rápidamente, para marcharse. El Gobierno de Noboa estuvo considerando pedir el retiro del Embajador de marras, pero finalmente, para no crear un incidente diplomático, se contentó con una disculpa personal del impertinente.

Notable

Por cierto, el diplomático es el mismo que asistió a un desfile de modas de ropa interior con modelos colombianas, y estuvo boquiabierto toda la noche.

Consejos protocolarios

Expertos en protocolo, consultados por esta página, dicen que un Presidente no debe acudir a cenar en embajadas sino en casos excepcionales, por ejemplo la visita de un jefe de Estado. De lo contrario, se corren riesgos como el relatado. Además, si se acepta una cena a un embajador, tiene que aceptárselas a todos, porque si no resultaría discriminatorio, lujo que no puede darse un país. Esos expertos mencionaron que, sin embargo, algunos presidentes han aceptado este tipo de invitaciones, y que el único de los mandatarios recientes que no acudió nunca a una embajada fue Rodrigo Borja.

Los "gurús" de Energía

El ministro de Energía, Pablo "de los más elegantes del Ecuador" Terán (título dado por una revista), contrató a dos firmas norteamericanas para que le asesoren en la negociación del oleoducto de crudos pesados: la una es una consultora económica llamada Análisis Group/Economics, la otra es un estudio jurídico de Washington especializado en temas de energía. El jefe de los consultores económicos es Robert Pindyck, que se ha convertido en el "gurú" del equipo del ministerio.

Preocupación

Observadores internacionales de la economía ecuatoriana se manifestaron sorprendidos por las declaraciones de Jorge Gallardo de que no está de acuerdo con la dolarización. Ya sabían que había escrito un libro en contra de esa medida, pero suponían, como muchos ecuatorianos, que al aceptar el Ministerio de Economía aceptaba tácitamente la política dolarizadora del gobierno al que pasaba a pertenecer.

Conexiones insólitas

De los tres juicios penales que afrontaba Abdalá Bucaram uno, el de las aduanas, ya concluyó sus absoluciones. Quedan dos, el de los gastos reservados y el de la mochila escolar. Este último tiene ya la providencia condenatoria firmada por dos de los conjueces que trataron el caso, pero el tercer juez, se ha negado a firmarla desde mediados de diciembre: él podría salvar su voto o apoyar la condena, pero no, simplemente se niega a firmar. La estrategia es quemar tiempo hasta recusar a todos o a alguno de los conjueces y echar abajo la sentencia, que impediría a Bucaram volver en 20 años al país... ¿Explicaciones? El conjuez remolón tiene directas conexiones con el Dr. Carlos Pozo Montesdeoca, abogado muy cercano de Abdalá Bucaram.


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