Buen negocio
El Gobierno promocionó que la firma del OCP traería
nuevos negocios. ¡Boca de jugador! Literalmente, la
firma del OCP trajo buen negocio al restaurante "La Cueva
del Oso" en la esquina de la Plaza de la Independencia,
ya que una oleada de invitados a la ceremonia de suscripción
del "Contrato de Autorización" en el Palacio
invadió el restaurante pues "hacía hambre".
Las mesas se organizaron por profesiones: en el centro del
patio estaba la de los abogados, unos 20 de los principales
abogados petroleros de Quito. Había también
mesas de ingenieros mecánicos, de ingenieros petroleros
y otra de unos 25 funcionarios del Ministerio de Energía...
Triste noticia
Solo al ser liberados, el 1 de marzo, los siete técnicos
petroleros extranjeros secuestrados en el Nororiente se
enteraron de que su compañero Ron Sanders estaba
muerto desde el 15 de enero. Su testimonio borró
por completo el rumor que se manejaba en Quito de que probablemente
Sanders había fallecido de muerte natural y posteriormente
fuera abaleado para simular que se lo había matado
como mensaje para exigir el pago del rescate. Según
narró el chileno Germán Scholz a Ecuavisa,
Sanders estaba en perfecto estado de salud y se despidió
de todos con ánimo alegre, pues creía que
iba a ser liberado. Incluso, los secuestradores engañaron
a sus rehenes diciendo 12 días después que
Sanders había llegado bien a Quito. Se trató
de un asesinato a sangre fría.
Buen reemplazo
Mientras el Congreso y el Ejecutivo se botan la pelota sobre
la terna de candidatos a la Superintendencia de Bancos,
los ejecutivos financieros y los organismos multilaterales
están contentos con quien viene desempeñando
esas funciones como en-cargado, Alejandro Maldonado. "Es
un funcionario de carrera, que sabe la movida y que en estos
meses ha hecho mucho más por la supervisión
bancaria que quienes hacen ruido político",
señalaron.
Hasta rezaban en inglés
Alvarito Noboa se gastó una fortuna enseñándonos
a todos, con reprise y todo, el bautizo de Santiago Deivid
(así dijo al cura que se llamaba el beibi). No se
sabe qué buscaba con el super-es-pecial, muy mal
filmado, por lo demás: si mostrar lo rico que él
es o lo pobres que somos todos. No solo que la limusina
blanca frente a la Catedral de San Patricio resplandecía
como joya y las joyas de las señoras resplandecían
como limusinas, sino que tuvo a un Kennedy de padrino y
a una Susan Sarandon de comparsa. Lo que no puede dejar
de reconocerse es que, con cursilería y todo, Alvarito
no deja de estar presente en los medios. G
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