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El
nuevo Aeropuerto de Quito:
de la quimera a la realidad
Por María Soledad Bejarano
Nadie se lo esperaba, y de golpe todos se pusieron a hablar
de ello: el Aeropuerto de Quito, que durante décadas
parecía una quimera, tiene posibilidades ciertas
de hacerse. El despegue del tema fue espectacular, porque
de la noche a la mañana se anunció que se
iba a firmar el contrato que da inicio al proceso, y el
contrato se firmó nada menos que con el Gobierno
de Canadá, calificado como "primer oferente".
Investigaciones de Gestión muestran que la Comisión
Ejecutiva de la "Corporación Aeropuerto y Zona
Franca de Quito" (CAZFQ) venía trabajando en
el tema desde hace meses, pero que mantuvo una estrategia
de silencio porque no quería poner en riesgo las
delicadas negociaciones previas ni la novedosa forma de
llegar a una decisión final que estaba pensando seguir.
Es que, junto con la sorpresa de que fuera el Gobierno de
Canadá el que suscribió el contrato, la opinión
pública se enteró igualmente de una forma
inédita de escoger el concesionario definitivo, la
negociación abierta competitiva, también llamada
"Swiss challenge". El sistema consiste en un procedimiento
de cuatro pasos:
1) se escoge un primer oferente (ya realizado);
2) ese primer oferente tiene 60 días para presentar
una oferta en firme;
3) esa oferta, una vez analizada y aprobada por la CAZFQ,
se reparte a todos los demás interesados, quienes
tienen 60 días para presentar nuevas ofertas que
mejoren sustancialmente a la primera;
4) el primer oferente tiene, como en el póker, derecho
al "revite", es decir puede mejorar a la mejor
de los segundos oferentes.
El artículo incluye información completa sobre
el sistema swiss chalenge y también varios recuadros
sobre la conformación de la Comisión Aereopuerto.
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