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LO HILVANADO Y LO DESCOSIDO DE LA INDUSTRIA TEXTIL
Por Jonathan Viera
Colaboración Henry Chávez
El modelo dolarizador exige mayor eficiencia y competitividad
a la industria textil, el contrabando afecta la comercialización
interna, y la producción algodonera se ve afectada
por la caída de los precios internacionales.
Pero, ¿cómo se ha comportado el sector en
los últimos años?, ¿qué le espera
en el futuro?, ¿cómo influye la actividad
en la economía? Estas preguntas intenta responder
el presente artículo.
· En el 2000, el consumo nacional de fibras alcanzó
las 40.630 toneladas métricas (TM), lo que significa
que se incrementó en 12% con respecto a 1999. La
razón: después de la recesión del sector
en 1999 (sobre todo de los pequeños productores),
en el 2000 se presentó un período de recuperación
en la actividad paralelo al de la economía.
· Entre 1998 y 2000, como efecto del fenómeno
de El Niño y la baja rentabilidad de la actividad
de producción, la situación algodonera da
un giro y la superficie de siembra decrece considerablemente.
Así, mientras en 1999 se sembraron 4.000 Ha. de algodón
(-20% comparado con 1998), en el 2000 esta cifra se redujo
a 2.850 Ha. (-29%).
· Para el 2001, el sector agrícola algodonero
registra un déficit local de la semilla.
· El nivel promedio de importaciones de algodón
(materia prima) en los 10 últimos años fue
de US$ 13,8 millones. En el 2000, las importaciones de algodón
alcanzaron alrededor de US$ 15 millones, lo que representa
una disminución de -26%. Hasta abril del 2001 se
registraron importaciones de US$ 9,2 millones y se espera
que al cierre de este año se registren valores en
los mismos niveles del 2000. Según Alberto Mag, presidente
del directorio de la Asociación de Industriales Textileros
del Ecuador (AITE), la tendencia a la baja de la comercialización
de algodón se debe a la reducción de la demanda
de esta fibra a nivel mundial, pues los consumidores prefieren
telas con menos peso, lo que implica menos utilización
de algodón. Explica que, por otro lado, los precios
internacionales se han reducido considerablemente, lo que
incide en la baja rentabilidad de los productores.
· Las exportaciones de manufacturas textiles en el
año 2000 sumaron US$ 65 millones (+4% respecto a
1999), repartidos entre 49% de hilados y tejidos, 31% de
prendas de vestir y 20% de otras manufacturas textiles.
En lo que va del 2001 se han vendido US$ 21,3 millones.
· El abaratamiento de las importaciones resultante
del esquema dolarizador, permite prever un posible incremento
de ellas en el 2001. Según Mag, debido a la dolarización,
el Ecuador se vuelto muy atractivo para vender, pues a los
exportadores externos no les afecta el riesgo cambiario.
"Muestra de ello son las facilidades que ofrecen los
vendedores de Medio Oriente, con cartas de crédito
de hasta 365 días".
· Según los empresarios textiles, el ingreso
de contrabando proveniente de países asiáticos
ha provocado una caída en las ventas del sector,
pues a partir de la implementación de la dolarización,
la producción nacional, anclada a una moneda fuerte
internacionalmente, ve disminuida su competitividad con
relación a otros países donde los sistemas
cambiarios permiten beneficiar a las exportaciones.
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