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UNA BRECHA FINANCIERA SE CIERNE SOBRE EL 2002
Por María de la Paz Vela y Alicia
Delgado
La dependencia del capital externo y de los precios del
petróleo marca el destino de la economía ecuatoriana
en el 2002.
Atrapado en la lógica perversa de contraer deuda
para pagar deuda, el país transitará el próximo
año por un bache financiero de solución incierta.
Las obligaciones del servicio de la deuda externa pública
apremian, con $ 724 millones de intereses por pagar y otros
$ 780 millones en amortizaciones. Mientras el Presupuesto
General del Estado del 2002 se aprobó desfinanciado,
en el sector externo los flujos de salida de dólares
son agresivamente mayores que los de entrada, al punto que
la cuenta corriente que cierra el 2001 con un saldo negativo
equivalente a -5% del PIB, profundizará en el 2002
su impacto negativo a un -8% del PIB. Aun con un precio
de petróleo estimado en $ 16 promedio por barril,
en un escenario optimista, la brecha financiera bordea los
$ 500 millones, frente a desembolsos de multilaterales -hasta
cierto punto comprometidos- por unos $ 292 millones. De
ahí que obtener otro Acuerdo con el FMI es tan indispensable
como retador, para dar soporte a la estrategia del gobierno
para financiar la brecha. No hacerlo llevaría a un
incumplimiento de pagos.
La construcción del oleoducto de crudos pesados iniciada
en junio seguirá inyectando inversión extranjera
y dinamizando el empleo, la construcción y las importaciones
en este año, pero los nuevos recursos propios recién
se esperan para fines del 2003. Con un crecimiento cercano
a 5% del PIB y una reducción de la inflación
a 22,4%, la economía ecuatoriana fue la estrella
de América Latina en el 2001. ¿Qué
esperar de la economía en el 2002, año electoral?
GESTIÓN revisa dos posibles escenarios para el año
venidero.
Este análisis empieza con la consideración
de que los precios altos del petróleo en el 2001
permitieron cumplir las metas fiscales y monetarias establecidas
en el Acuerdo stand by con el FMI. Sin embargo, la caída
de las exportaciones en 9% y el incremento de las importaciones
de 45% (hasta octubre), determinaron una balanza comercial
negativa de $ -330 millones. Luego, se plantea el interrogante
de cómo financiar el 2002, ante una brecha del sector
público no financiero que bordea los $ 500 millones.
Como base de este análisis se plantean dos escenarios:
uno optimista y otro pesimista, determinando paralelamente
las variables clave en esa perspectiva, como son: el incierto
precio del petróleo, la inflación, la competitividad,
las tasas de interés, el déficit fiscal.
A continuación se pasa a examinar los resultados
obtenidos en el 2001 y los logros posibles para el nuevo
año: un crecimiento moderado (optimista del 3,5%
del PIB; pesimista del 2,5%); dentro de las posibilidades
se señala un déficit de cuenta corriente de
menos 8% del PIB, optimista, y del 9,4% como pesimista,
en vista del desplome de la balanza comercial en el 2001,
que se prolongará con toda probabilidad en el 2002
y solo se frenaría a fines del 2003 con los recursos
que empezarían a llegar por exportaciones petroleras
a través del oleoducto de crudos pesados OCP, tema
que se trata en el recuadro titulado "Salvavidas comercial".
Este tema central incluye el artículo "Sube
el empleo por reactivación", cuyo epígrafe
señala "pero no se cubre la canasta básica",
escrito por Pablo Jiménez. Este campo lleva a una
serie de consideraciones, debidamente precisadas con cifras
y gráficos. También se toca el punto de los
salarios nominales y su desfase frente a los salarios reales,
así como el problema de la composición de
las remuneraciones. Se resalta el hecho de la brecha existente
entre el ingreso familiar y el costo de la canasta básica
(lo cual se denomina 'restricción'), que llegó
a ser de casi 40% en noviembre, aunque esto indica una reducción
respecto del dramático nivel de marzo del 2000, cuando
alcanzó a un 56%.
El tema central concluye con un artículo de Rudiger
Dornbush, titulado "Ahora, un mundo en recesión".
es catedrático Ford de Economía en el Instituto
Tecnológico de Massachusetts (MIT) y antiguo asesor
económico jefe del Banco Mundial y del Fondo Monetario
Internacional.
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