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LA
DOLARIZACIÓN ES BUENA, PERO
Por Santiago Arellano Barba
Un 75% de los empresarios encuestados opina que la dolarización
ha mejorado sus actividades, en especial por la estabilidad,
pero no teme no poder enfrentar la competencia.
Durante las últimas semanas del 2001 se realizó
una encuesta entre 20 compañías nacionales
con sedes en las dos principales ciudades del Ecuador (10
en Quito y 10 en Guayaquil) y que figuran dentro de las
100 más grandes del país en los sectores industrial,
comercial, de servicios y financiero. El objetivo fue conocer
los criterios de quienes manejan estas importantes empresas,
tanto sobre los resultados del año 2001 como sobre
las expectativas para el 2002.
El objetivo de la indagación fue el conocer las expectativas
desde el punto de vista empresarial, que se fraguan ahora
que se inicia un nuevo período fiscal. Al mismo tiempo,
se analizaron en las entrevistas con los empresarios aquellos
aspectos que deben ser tomados en cuenta para enfrentar
los desafíos que incidirán en el desarrollo
económico sostenido de sus empresas, e inclusive
las amenazas de una eventual claudicación comercial
frente a la fuerte competencia internacional que se pueden
dar con los esquemas de la dolarización de la economía
ecuatoriana y los procesos de apertura de libre comercio
que se avecinan en la región.
Según estos objetivos, el artículo presenta
los resultados de quienes se muestran de acuerdo con la
dolarización, y luego los de aquellos que advierten
riesgos y manifiestan cautela frente a las actuales condiciones.
Se aborda el tema de la competencia internacional y se aportan
muchos gráficos que dan respuesta a diversas inquietudes
empresariales.
Respecto a "¿Qué esperar del 2002?":
Los resultados evidencian un marcado optimismo, ya que 70%
de los consultados prevé un año de estabilidad,
mientras que 30% opina que será un año recesivo.
Entre los optimistas, se encuentra que 45% proyecta un año
de estabilidad con poco crecimiento, mientras que 25% cree
que el nuevo año les va a permitir un crecimiento
sostenido. Los criterios positivos se enfocan en los logros
alcanzados por la estabilidad generada por la dolarización,
en el incremento de la competitividad de sus compañías
y en la inversión en el OCP, entre otros. Por otro
lado, los criterios pesimistas o que enfocan algún
tipo de problemas en el quehacer empresarial en el año
2002, dirigen sus temores al evento eleccionario, a la recesión
mundial reinante y el incremento inflacionario en dólares,
entre otros temas.
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