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CEDEGÉ AFECTADA TAMBIÉN POR CRISIS ECONOMICA

Por María Soledad Bejarano

Cuando en las primeras semanas de marzo las aguas del río Bulubulu inundaron la zona de Taura, todos los dedos acusatorios se volvieron contra la Comisión de Estudios para el Desarrollo de la Cuenca de Río Guayas, Cedegé, pues la entidad, otrora símbolo de la eficiencia, no ha podido dar mantenimiento oportuno a las obras de control de inundaciones. ¿Qué es lo que sucede?

Cedegé, ha venido realizando una labor destacada desde su fundación en 1965. Proyectos de singular importancia para el progreso del país, como son la central hidroeléctrica Marcel Laniado de Wind, la presa Daule Peripa, el trasvase de la península de santa Elena y la dotación de agua potable y alcantarrillado a esta zona de la costa ecuatoriana, por mencionar solo algunos, han sido planificados, realizados y puestos en servicio por esta institución. Cedegé se ha dedicado, sobre todo, a manejar las dos caras de la misma moneda, el agua: la irrigación y el control de inundaciones.
Pero estos proyectos podrían estar en peligro, pues Cedegé se ve envuelta en el remolino de la falta de presupuesto.

Mientras Cedegé solicitó para el 2002 un presupuesto de $ 255 millones -de los cuales por autogestión ella misma iba a generar $ 55,8 millones, es decir que el Estado debía financiar $ 199,2 millones-, el ministerio de Economía le aprobó un presupuesto de solo $ 91 millones, en que el aporte del fisco es de apenas $ 35,2 millones.

El desfinanciamiento que enfrenta Cedegé es de tal magnitud que se ve obligada a suspender las operaciones y mantenimiento de algunos de sus proyectos. La Cuenca del Ríos Guayas tiene una extensión de 40.550 Km2, un 13% del territorio nacional, y por la riqueza de la zona y la influencia de Guayaquil, reúne a un 40% de la población del país.



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