|
“Mercado de la nostalgia podría
ser copado por franquicias”
¿Que las humitas pueden llegar a Murcia, Madrid,
Miami, Nueva Jersey, sin tener que moverse del Ecuador?
Es muy posible, afirma Ramón Vinay, presidente de
Francorp Internacional, miembro del Consejo Mundial de Franquicias.
El experto internacional explica que el llamado “mercado
de la nostalgia” podría ser uno de los filones
del desarrollo de las franquicias “made in Ecuador”
de exportación, cuando de hecho existe un público
empresarial ávido de nuevas oportunidades de negocios.
La franquicia se configura, según explica, básicamente
mediante el otorgamiento de una licencia de uso de marca
y transferencia de conocimientos técnicos.
Según datos de especialistas, las franquicias movieron
alrededor de $ 30 millones el año pasado y el número
de negocios establecidos en América Latina pasó
de 1.766 en 1998 a 2.185 en el 2001.
Ecuador está a punto de entrar en la segunda generación
de las franquicias. La primera generación, que es
la que está experimentando actualmente este país,
es la importación de franquicias extranjeras. La
segunda se da cuando los empresarios locales empiezan a
generarlas en los mismos tipos de negocios en los que se
movió la industria por la importación de esas
franquicias.
Se considera que los negocios que decidan franquiciar su
concepto tendrán una mejor oportunidad de sobrevivir
ante los embates de sus competidores. “Por sus mejores
sistemas, mercadotecnia, economía de escala, locaciones,
las franquicias pueden sobrevivir a las crisis”, asevera
Vinay. “¿Por qué un negocio como “Los
cebiches de la Rumiñahui” no puede tener 300
unidades en todo el país?”, se pregunta.
El experto afirma que si bien no hay nada de malo en importar
franquicias, es mucho mejor que se desarrollen franquicias
locales, que es una manera de consolidar la fuerza económica
de un país, contribuyendo a tener un mercado interno
más sólido, donde la columna vertebral la
constituyen las medianas y pequeñas empresas. Por
ello, considera que en el Ecuador, en los próximos
años, habrá una veintena de franquicias nacionales
que estarán en el país y también en
el exterior tras el “mercado de la nostalgia”.
Empero, existen obstáculos prácticos, porque
el empresariado no dispone de los recursos técnicos,
estratégicos, legales y comerciales para hacer un
trabajo profundo. Esto, señala, significa la definición
de los objetivos del negocio, cuál es la estrategia,
hacia dónde crecer, cuáles son los servicios
que se ofrecerán.
|