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EL MAS MAGULLADO ES EL PROPIO NOBOA
Por Gonzalo Ortiz Crespo
La corrupción en el Ministerio de Economía
y Finanzas (MEF) era vox populi. Esta situación desembocó
en una ola de denuncias y en la renuncia del Ministro Carlos
Julio Emanuel. Este se mantuvo durante 8 meses y medio en
el cargo y como hombre fuerte del gabinete. Se caracterizó
por su poder de convencimiento y se sostuvo gracias a su
cercanía con Roldosistas y Socialcristianos, grupos
a los que el Gobierno deseaba tener contentos.
El mismo nombramiento de Emanuel era ya algo muy cuestionable
por sus actuaciones anteriores. Ya desde el inicio, GESTIÓN
hizo notar la poca transparencia o más claramente
la hipocresía con que actuaba el ministro (pues sus
planes secretos eran distintos a lo que decía públicamente)
y lo opuesto que resultaba su plan con los requerimientos
del Fondo Monetario Internacional (ver GESTIÓN N°
89, noviembre del 2001, Carta del Editor, Breves y sobre
todo “Legalizando la morosidad” por Vanessa
Brito y “Preguntas para el Ministro de Economía
y Finanzas” por Pablo Samaniego). Finalmente, tras
varios borradores, el decreto de restructuración
de deudas que se emitió el 10 de diciembre fue completamente
distinto al que querían Emanuel y las Cámaras
de la Costa: una autoridad única independiente para
negociar las condiciones de la reestructuración caso
por caso (y no una feria con reglas favorables de plazo
y tasa). Fueron la firmeza del FMI y cierta (tibia) oposición
del Banco Central las que impidieron que Emanuel se saliera
con la suya.
El caso de la adjudicación de las partidas extrapresupuetarias
comenzaba con la modificación de las partidas presupuestarias,
a través de “sobrantes” del ejercicio
fiscal del 2001. Los municipios, consejos provinciales y
otras entidades pedían esos fondos, generalmente
para obras públicas, saneamiento ambiental o educación,
con el visto bueno de los respectivos ministerios. Finanzas
traspasaba los recursos solamente después de que
los contratistas de las obras a ejecutarse entregaban cheques
o depositaban directamente en cuentas especiales las coimas.
Las auditorías realizadas en el MEF apenas salido
Emanuel descubrieron que este contaba con un nutrido grupo
de asesores bien pagados, contratados por el ex ministro.
Según se conoció de fuente directa, varios
ministros confesaron haber conocido de las “propuestas
deshonestas” hechas por funcionarios del ministerio
de Economía y Finanzas para la transferencia de recursos.
Otros más bien apuntaron a que es el actual sistema
de transferencia de recursos el que permite la arbitrariedad
y la corrupción en ese ministerio.
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